viernes, 21 de diciembre de 2012

Siempre, Maggie Stiefvater

-Autor: Maggie Stiefvater

-Título original Forever

-Editorial: SM

-Páginas 440

-ISBN 9788467551259
En Temblor, Grace y Sam se encontraron y se enamoraron. En Rastro, tuvieron que luchar por estar juntos... y no lo consiguieron. Ahora, en Siempre, la tercera y última parte de la trilogía, los desafíos y los riesgos son mayores que nunca. Grace parece incapaz de volver a ser humana. El padre de Isabel ha empezado la caza de los lobos de Mercy Falls. Surgen del pasado peligros que parecían olvidados. Y mientras la muerte acecha, a Sam y Grace, a Isabel y Cole, les resulta más y más difícil aferrarse al amor.
Ahora que Grace es una loba y Sam humano, todo parece volver al inicio. Adiós al futuro añorado, al presente no vivido. Es invierno, pero huele a primavera, nada más que un engaño lastimoso que recuerda a Sam todos los días que en cualquier momento Grace estará corriendo libremente por el bosque. O no tan libremente. El cadáver de una chica hallado entre las zarzas es el pistoletazo de salida que impulsa a Tom Culpeper a organizar el exterminio de los lobos de Boundary. Pero los lobos de Boundary son más personas que animales...

Cole continúa su búsqueda por la cura a la licantropía mientras intenta rehacer su amistad con Isabel; del amor al odio hay un paso, pero para pasar del odio al amor hay que andar un poco más. Nadie perdona a la primera, y menos si tu ego rebosa por todo tu ser.

Con las últimas oleadas de frío, aferrarse a la piel humana parece la única manera de sobrevivir a los obstáculos que se amontonan cada vez más. El tiempo se agota, la vida se escapa. Las soluciones son escasas, pero no imposibles de cumplir. Mercy Falls ya no es un lugar seguro para los lobos. Tampoco para Sam y Grace, pero ¿cuándo ha sido seguro para ellos? Ante todo, siempre hay esperanza.

      Opinión Personal      

He disfrutado mucho con esta trilogía. Con cada página que leía sentía una pequeña punzadita de dolor en mi interior. Han sido muchos momentos junto a Grace y Sam como para despegarme tan fácilmente de ellos. Siempre ha sido el libro que menos me ha gustado de los tres, pero sigue siendo una preciosidad. 


He tenido que llegar a la tercera novela para darme cuenta de que todos los personajes de Maggie tienen algún problema que los hace infelices. Sam es el personaje con el que más sufro, y la autora se regodea en ello. Si no es por una cosa, es por otra, pero el pobrecito no hace más que padecer. Se comporta de manera más adulta que en Rastro, como si se hubiera resignado al destino que le espera a Grace y vaya, es un cambio para bien, aunque  eso conlleve el hecho de que no he parado de decir ''Ay, Sam, ay'' durante toda la novela. Grace no tiene tanto protagonismo como en las anteriores entregas, o eso me ha parecido a mí. En cambio, Cole cobra bastante importancia, lo que ya apuntaba maneras en Rastro.

Leí las otras dos novelas hace mucho tiempo, por lo que había muchos detalles como todo lo relacionado con la cura o la muerte de Jack que había olvidado por completo. Por eso, no fue hasta la mitad del libro más o menos que logré entender de qué iba el asunto. Reconozco que esto es culpa mía, pero debo decir a mi favor que Maggie rizó un poco el asunto de la cura cuando no era necesario. De todos modos, no me pareció que sobrase nada en la novela. La autora sabe hilar muy bien las tramas y todo lo que cuenta lo pone porque es necesario. Vuelve a haber escenas en las que uno se siente algo pudoroso leyéndolas, no porque sean subidas de tono (en ese sentido es bastante escueto y sigue la linea de los otros dos libros), sino porque son demasiado íntimas como para estar inmiscuyéndonos en ellas. Es algo que solo me ha pasado con estos libros, la verdad.

Siempre tiene un ritmo ligero, más que los anteriores, aunque dé la sensación de que no está pasando nada durante la mayor parte del tiempo. Lo que sí he notado es que el punto más álgido de la acción se agrupa en las últimas treinta páginas que se podrían haber dosificado en algunas más para mantener una tensión que no había. Con esto no quiero decir que no me haya enganchado, que sí que lo ha hecho, pero esperaba un final algo más de morderme las uñas, ya que es el último de la trilogía.

Lo que sí se mantiene es la bellísima manera de narrar de Maggie Stiefvater. Aunque solo sea por su forma de escribir, merece la pena leer estos libros. Creo que hay algo de la autora en esta historia, y que por eso se le da tan bien describir los sentimientos de los protagonistas. Lo hace de una manera cercana, sin andarse con cursilerías o palabrerías sobre el amor, el destino, la pérdida... Sabe bien lo que quiere contar y cómo contarlo, le sale de dentro. Y bueno, la edición de SM es preciosa. Ha hecho un buen trabajo con esta trilogía, tanto por fuera como por dentro: ¿tendrá algún significado especial la postura de los lobos según el personaje? Tampoco es cuestión de buscarle una razón más allá de un simple diseño, pero es un detalle bonito.

Siempre es un buen final para la trilogía; no es el mejor libro de los tres, pero sí un buen broche para cerrar la historia de Grace y Sam. Me ha costado escribir esta reseña más de lo que pensaba. Me ha encantado la saga en conjunto, y sé que releeré los libros más adelante, pero reconozco que tiene sus fallos. Aún así, a mí me gusta con esos pequeños altibajos, y es difícil explicarlo cuando tienes que reseñarlo objetivamente. Claro que no se la recomendaría a todo el mundo, pues sé que algunos la consideran lenta y de personajes patéticos y depresivos hasta decir basta, pero a mí me parecen preciosos. Es, sin duda, una de las trilogías más bonitas que he leído.

Veredicto:

Siempre es el final que la trilogía de Los Lobos de Mercy Falls se merece.

Nota:

Saga 'Los Lobos de Mercy Falls':
2. Rastro
3. Siempre

Páginas:

3 idea(s) :

Cris Viviendo entre Páginas dijo...

Este libro me gustó muchísimo, aunque de la trilogía fue el que menos me gustó :)

Un besito♥

Anónimo dijo...

me gusto ek libro, mucho. pero sigo sin entender... quizas sea yo, perso siento que no se termino....isabel se va pero eso es solo asi o sigue viendo a cole?..cole cambio..bien, me alegro pero como? por qué? en fin... ahora que paso lo de la manada hasta donde entendi sam volvio a infectarse asi que de nuevo es hombre-lobo, o solo fue algo momentaneó, pero lo que mas odio quiza esto no es completamente cierto pero porque termina con que Cole le va a poner meningitis a Grace y quien sabe si se va curar o si va a morir... lo que mas me frustra es que termine con Sam diciendo "grace" y tendiendole la mano........ quisiera que terminase como con una de las fotos de la nevera con cole, isabel, sam y grace sentados en el jardin en la casa de beck quizas viendo al bosque como una despididada, ya grace curada, cole estable, isabel feliz y sin pensar viajar realmente a california y sam, sam feliz con un momento perfecto por fin en su vida sin necesidad de "añorar el futuro y no vivir el presente" sino sabiendo que tiene un futuro,al lado de grace, y que su presente es suyo y todo va a estar mejor de ahora en adelante

Anónimo dijo...

en serio terminan con Sam diciendo "grace" y tendiéndole la mano???
no se, esperaba algo mas cursi y un momento de alivio, un respiro un final feliz para poder decir colorin colorado con una sonrisa dibujada sabiendo que todo es perfecto... pero la vida real no es así ¿verdad?