domingo, 16 de junio de 2019

Los saqueadores de sueños, Maggie Stiefvater

Autor: Maggie Stiefvater
Título original: The Raven Cycle. The Dream Thieves
Editorial: SM
Páginas: 496
ISBN: 9788467559217
Si pudieras robar cosas de los sueños, ¿qué elegirías?Todo el mundo tiene secretos. Los guardamos o nos los guardan, los controlamos o escapan a nuestro control. Ronan Lynch también. El gran secreto de Ronan es que puede coger cosas de los sueños y traerlas al mundo real. Lo malo es que hay alguien más que desea esas mismas cosas. Alguien cuyas intenciones son más siniestras. Y mientras tanto, las líneas ley que rodean Cabeswater se están debilitando. Glendower es un sueño cada vez más lejano, y Gansey no está dispuesto a permanecer indiferente.
La profecía del cuervo fue una lectura que me decepcionó bastante teniendo en cuenta las expectativas que tenía puestas en el libro. Cuando lo terminé pensé que dejaría pasar más tiempo para continuar con la saga (de hecho no tenía claro que lo hiciese), y sin embargo me picó la curiosidad por saber si mejoraba hace poco y al final la autora ha conseguido que esta segunda parte me haya gustado más que la anterior.

Para empezar, el personaje en el que más enfocada está esta segunda entrega es el de Ronan, uno de mis favoritos, por no decir el que más. La facultad que tiene en cuanto al control de los sueños me parece fascinante, y me ha gustado mucho cómo Maggie ha sabido jugar con ello y con el personaje de Kavinsky.

No han sido pocas las sorpresas que aparecen en esta segunda parte, y en parte creo que es gracias a que la historia ha dejado de enfocarse tanto en Blue (sinceramente, creo que es un personaje bastante insulso y a veces hasta me resulta inútil dentro de la trama) y en Gansey, para dejarle más hueco a las trama de Ronan y Adam. Adam también es otro personaje que sufre una evolución bastante importante en este libro si comparamos el inicio con el final, aspecto que no he visto por ejemplo en el personaje de Blue.

Aparte de eso, esta trama es mucho más compleja, completa e interesante que la anterior. El foco no se centra tanto en buscar la Línea Ley sino más bien en ver los cambios que sufren los protagonistas. También cabe destacar que "el malo" no es plano ni maníqueo como pasaba en La profecía del cuervo, sino que tiene profundidad, claros y oscuros, por lo que pivotamos muchas veces entre no saber si debemos confiar en él o no.

Sin querer decir mucho más, porque cualquier cosa que se mencionase de la historia sería spoiler, solo me queda decir que esta segunda parte ha mejorado con creces la impresión que tuve de la primera y que ahora sí me apetece continuar con la saga, sobre todo porque el epílogo deja la trama en un punto bastante álgido.


Saga The Raven Boys:
2. Los saqueadores de sueños
3. El tercer durmiente
4. El rey cuervo

martes, 28 de mayo de 2019

El umbral de la noche, Stephen King

Autor: Stephen King
Título original: Night Shift
Editorial: DeBolsillo
Páginas: 424
ISBN: 9788497594295 
El gran gusano hediondo se ha enseñoreado de la aldea abandonada y no permitirá que nadie acabe con sus misas negras. La máquina planchadora ha probado la sangre de una virgen y quiere más, mucho más, y su macabro deseo no se detendrá ante nada. Los amplios maizales imponen a los chicos sus sanguinarios ritos... El umbral de la noche nos transporta a un mundo de terrores imposibles pero que están ahí, a la vuelta de la esquina, en un maizal, en un pueblo abandonado, en una lavandería, debajo de la cama o tras la puerta de ese armario que ni siquiera rechina. 
El umbral de la noche es el primer audiolibro que escucho y he quedado muy satisfecha con la experiencia. Decidí probar con Stephen King porque sé que es una apuesta segura y porque se trata de un libro que recoge dieciséis relatos, y por lo tanto pensé que se me haría más llevadero si al final resultaba que se me hacía tediosa la escucha.

Al tratarse de un libro de relatos hay un poco de todo. Algunos me han gustado más que otros pero no se puede negar que todos son originales y tienen ese punto inquietante de las historias de Stephen King. Es por eso que me gustan tanto sus libros, el terror que crea es más bien un terror psicológico y sus historias, muchas veces salpicadas de ciencia ficción (por ejemplo, "La trituradora"), no dejan de estar ligadas a la realidad de una manera muy cercana, por eso resultan tan inquietantes.

Los que he encontrado más interesantes son los relaciones con El misterio de Salem's Lot, uno de los libros que más me ha gustado de King. En estos relatos se puede ver cómo la idea de la novela viene de antes y cómo se extiende hacia otras bifurcaciones. Sin duda Salem's Lot es una de las localizaciones más recurrentes en las historia de King y su trama sigue dando a pie a otras muchas historia paralelas.

En El umbral de la noche también se recoge el famoso relato "Los chicos del maíz", que ha dado lugar a una famosa saga de películas y que trata varios temas tabú dentro de una pesadilla casi infantil. Tenía muchas ganas de conocer por fin la historia de este relato y aunque me esperaba algo diferente, sí es cierto que se pueden extraer de él aspectos muy interesantes y originales.

En conjunto se trata de un libro con pequeñas píldoras de la pluma de Stephen King que seguro que no decepcionará a los fans y que también veo como una muy buena opción para aquellas personas que quieren adentrarse en el universo de Stephen King y probar un poco de las diferentes historias que suele traernos el autor.

jueves, 14 de marzo de 2019

Reino de Ladrones, Leigh Bardugo

Autor: Leigh Bardugo
Título original: Crooked Kingdom
Editorial: Hidra
Páginas: 656
ISBN: 9788416387595
Kaz Brekker y su equipo han dado un golpe tan temerario que ni siquiera ellos pensaban sobrevivir. Pero en lugar de conseguir una buena recompensa, a su regreso de la Corte de Hielo tienen que seguir luchando por sus vidas. Traicionado y debilitado, el equipo está corto de recursos, aliados y esperanza. Mientras poderosas fuerzas de todo el mundo llegan a Ketterdam para desentrañar el secreto de la peligrosa droga conocida como jurda parem, viejos rivales y nuevos enemigos emergen para desafiar el ingenio de Kaz y poner a prueba las frágiles lealtades del equipo. Una guerra se adueñará de las oscuras y tortuosas calles de la ciudad, una batalla por la venganza y la redención que decidirá el destino del mundo Grisha.
Esta es de las pocas veces que me he leído una continuación tan seguido después de haber leído la primera parte, y es que Seis de Cuervos me sorprendió muchísimo y necesitaba continuar con la historia de los Despojos. Después de haberla leído, yo también me uno a aquellos que opinan que esta segunda parte no es tan buena como la anterior, aunque tengo sentimientos encontrados.

Por una parte, el hecho de que la novela empiece con acción y sin ser para nada introductoria hizo que desde el primer momento estuviese leyendo sin parar. Sin embargo, hubo un momento del libro en el que la trama se enrevesó tanto y los personajes cambiaron de planes tan rápido, que de un momento a otro me quedé colgada sin entender muy bien qué estaba pasando y aunque seguían pasando cosas continuamente, mi mente desconectó y estuve unos días sin interesarme demasiado por el resto de la historia.

Además, la evolución en los personajes me parece despareja. Esta segunda parte le da más voz a Wylan y Jesper, dándole también más protagonismo, y sus historias, junto con la aparición del padre de Jesper, hacen que ambos personajes evolucionen y den un salto muy importante con respecto al anterior libro. Por otro lado, veo forzado el intento de humanización de Kaz o una de las muertes que se suceden hacia el final. Son dos casos de tratamiento de personajes que me parecen poco naturales, ya que los personajes han pasado por situaciones peores y esa muerte parecía metida totalmente a calzador solo porque había que escribirla.

En general, la verdad es que hay que aplaudirle a la autora la originalidad de la historia y el hecho de darle vida a Ketterdam con todas esas tramas que hacían que los personajes tuviesen que recorrer la ciudad a fondo permitiéndonos conocer mejor ese universo. Creatividad no le falta a Leigh Bardugo para inventarse ingeniosas salidas a cualquier impedimento que se presente en la trama. Aún así, ocultarle la información al lector (desvelada después por las artimañas de Kaz) no es la mejor manera de hacer que la historia avance ya que en el camino deja huecos vacíos.

Para terminar, decir que me gusta ese final abierto para muchos de los personajes, y lo único con lo que no me quedo satisfecha es de algunos cabos sueltos que quedan por ahí, como por ejemplo el de la importancia que se le da a las criaturas que aparecen desde el primer capítulo y que después pierden importancia. En conjunto se trata de una historia en la línea de la anterior, quizás más completa porque los personajes ya tienen unos objetivos más fijados y se desvelan aspectos sobre ellos que hacen que avancen en su desarrollo, pero al mismo tiempo me ha dado la sensación de que intentar crear tantas situaciones de acción y maquinaciones ha hecho que la historia pareciese demasiado fantasiosa de lo que de por sí debiera ser.


Duología Seis de Cuervos:
2. Reino de Ladrones

miércoles, 13 de febrero de 2019

El dolor de los demás, Miguel Ángel Hernández

Autor: Miguel Ángel Hernández
Editorial: Anagrama
Páginas: 312
ISBN: 978-84-339-9857-6
En la Nochebuena de 1995, el mejor amigo de Miguel Ángel Hernández asesinó a su hermana y se quitó la vida saltando por un barranco. Ocurrió en un pequeño caserío de la huerta de Murcia. Nadie supo nunca el porqué. La investigación se cerró y el crimen quedó para siempre en el olvido. Veinte años después, cuando las heridas parecen haber dejado de sangrar y el duelo se ha consumado, el escritor decide regresar a la huerta y, metiéndose en la piel de un detective, intenta reconstruir aquella noche trágica que marcó el fin de su adolescencia. Pero viajar en el tiempo es siempre alterar el pasado, y la investigación despertará unos fantasmas que creía haber dejado atrás: la infancia marcada por la Iglesia, el pecado y la culpa; la presencia constante de la enfermedad y la muerte; el universo opresivo y cerrado del que un día consiguió salir. Y con ellos emergerá también la experiencia de una nostalgia contradictoria: la memoria de una felicidad velada, el reencuentro con un origen injustamente sepultado. Una conmovedora novela sobre la colisión de dos mundos y dos modos de vida. Una soberbia narración a dos tiempos que nos adentra en una España profunda e inexplorada. Un ajuste de cuentas con el pasado. Pero, sobre todo, una sutil e incisiva meditación acerca de la ética de la literatura, que, como en algún momento dice el narrador de esta historia, nos hace tomar conciencia de que «escribiendo no siempre se gana, que a veces también naufragamos ante el dolor de los demás». Descarnada y honesta, a medio camino entre el thriller policiaco y la confesión autobiográfica, con ecos de autores como Emmanuel Carrère o Delphine de Vigan, esta tercera novela de Miguel Ángel Hernández supone un verdadero paso de gigante en la construcción de una obra personal, sólida y coherente, y constata que, como ya intuyera Enrique Vila-Matas tras la lectura de la celebrada El instante de peligro (finalista del Premio Herralde de Novela), nos encontramos sin duda ante «uno de los escritores europeos más destacados de su generación».
Hace veinte años, el mejor amigo de Miguel Ángel mató a su hermana y luego se suicidó tirándose por un barranco. Este suceso ha quedado grabado en la mente del escritor como una experiencia dolorosa y forma parte del tránsito entre su vida en la huerta en Murcia con su familia y el comienzo en la universidad como estudiante de Historia del Arte. En una conversación con uno de sus amigos escritores, se da cuenta de que en este recuerdo puede estar la historia de su nueva novela, así que decide hacer un esfuerzo y volver al pasado y a ese momento que había quedado parcialmente enterrado.

La tarea de esclarecer qué ocurrió exactamente esa noche trae consigo algo mucho más emocional y difícil de gestionar que la verdad de lo que pudo haber pasado: un viaje a la infancia del escritor, a los recuerdos de su juventud, de su familia, amigos, de la huerta, y un choque con la realidad actual de todo lo que allí queda, las grietas abiertas y las diferencias entre esos dos mundos, el de antes que sigue latente en las carreteras, las casas y las caras más envejecidas, y el de ahora que le ha permitido aislarse en su propia vida alejada de sus raíces.

Conecté con El dolor de los demás de una manera más intensa de lo que habría imaginado. Hay vivencias que se quedan ancladas en la memoria de una manera asombrosa, vivencias que cuando volvemos a ellas nos resultan amargas, teñidas de una nostalgia que nos revuelve por dentro. No todos añoramos los que se supone que son los años más felices de nuestra vida, ni todos sentimos un especial apego al lugar en el que hemos crecido, aprendido y hecho amigos. Quizás esa disociación con nuestro pasado nos ha creado una melancolía en nuestra vida adulta, por lo que debería haber sido nuestra niñez y no fue, y porque lo único a lo que podemos agarrarnos ahora no es más que un recuerdo velado al que nos asomamos sin muchas expectativas y solo de vez en cuando.

Cuando Miguel Ángel decide investigar el caso de su amigo se va dando cuenta de que indagar en el pasado le va a llevar irrevocablemente a ponerse frente a estos recuerdos dañinos de su adolescencia, y a enfrentarse a la distancia insalvable entre las personas que allí habitaban (y siguen habitando), en una realidad que ha quedado trastocada por el paso de los años pero a la que todavía siguen ancladas estos personajes de los que siempre se sintió tan apartado. Volver a sus recuerdos trae consigo algo más que un choque personal con su pasado, porque significa también remover en la memoria de los demás, en su dolor, en su duelo propio, y el conflicto entre su tarea como escritor y la necesidad de dejar a los muertos en paz comienza una lucha incansable que solo el mismo autor podrá dar fin al entender cual es su verdadero propósito con la novela.

Miguel Ángel trabaja con una escritura sensible y a la vez descarnada, porque se abre al escritor a la vez que así mismo. Por eso esta novela es tan cercana, tan dura y tan necesaria para entender que a veces todos necesitamos echar una mirada atrás a todo aquello que nos ha dejado en el punto en el que estamos ahora, pero que no es necesario intentar explicar aquello que a día de hoy seguimos sin comprender. Porque nosotros y nuestros recuerdos están formados también por los recuerdos de otros, esos a los que debemos, de vez en cuando, no hacerles más preguntas.