jueves, 3 de enero de 2019

Pétalos al viento, V. C. Andrews

Autor: V. C. Andrews
Título original: Petals on the Wind
Editorial: DeBolsillo
Páginas: 552
ISBN: 9788466330671
A Cathy, Chris y Carrie el recuerdo de la terrorífica experiencia en el desván de la mansión Foxworth Hall siempre los atormentará. Su madre, que siempre había sido cariñosa y atenta, se vio empujada a actuar como si no existieran. Sucumbió a las manipulaciones de la desalmada Olivia Foxworth, quien la convenció de que los niños eran fruto del pecado. Pero ellos no tenían culpa de nada... O al menos eso creen. Ahora, Cathy Dollanganger está segura de lo que hay que hacer. Ha llegado el momento. Es lo bastante fuerte como para demostrar a su madre y a su abuela de una vez por todas que el dolor que les han infligido jamás será perdonado.
Hace un par de años leí Flores en el ático y me gustó muchísimo, fue un libro que me atrapó desde las primeras páginas. La historia de los hermanos Dollanganger y su perversa abuela me resultó de lo más adictiva. Además la escritura de la autora hacía que la novela fluyese de manera casi imperceptible y en cuanto me di cuenta había devorado el libro. Me quedé con muchísimas ganas de más, y tal y como se planteaba la trama de Pétalos al viento, en cuanto tuve la oportunidad de hacerme con él, lo leí.

Esta segunda parte también tiene la virtud de engancharte desde el primer momento pero lo hace de una manera diferente. Hay algo que no me ha gustado de esta novela y es el carácter telenovelesco que adquiere. La trama se entrelaza entre los amores y desamores de Cathy, que al inicio de la novela ya es una adolescente casi adulta y más bien pasas las páginas porque te mantiene atrapado por puro chismorreo. 

Esta vez, aunque pasan muchísimo más años que en el anterior, he visto menos evolución en ellos, sobre todo en Cathy, la protagonista. Me ha parecido un personaje inmaduro, caprichoso y me resultó imposible empatizar con ella incluso en los peores momentos, como por ejemplo durante su relación de abuso con Julian, porque la chica no paraba de justificar los actos de su pareja y la actitud que tenía con respecto a él y hacia otros personajes del libro me parecían un sin sentido.

En este punto tengo que hablar de Christopher, que pierde mucho protagonismo esta vez, es casi un secundario, y me hubiese gustado ver ese avance y ese crecimiento también en la vida del hermano de la protagonista. Pero al igual que algunos personajes se quedan relegados a un segundo plano, entran otros, como el médico Paul. No he llegado nunca a entender tampoco las intenciones de este hombre, y su relación con Cathy y la propia Cathy era de idas y venidas continuas, y me remito de nuevo a que la protagonista es bastante complicada de ser comprendida en esta segunda parte.

Aún así ha sido una segunda parte que me ha gustado, porque pese a no disponer de los mismos aspectos que tanto me gustaron en la primera parte, ha sabido defender la historia bastante bien, en un contexto diferente, y aunque es verdad que la trama a veces se acelera mucho por el paso repentino del tiempo, tiene otros momentos que se llegan a volver reiterativos. Pero hay algo que se sigue manteniendo y es la pluma de la autora. Me gusta mucho cómo escribe Andrews, de manera sencilla y poco floripondiosa, y eso hace que la lectura sea siempre ligera y que pases las páginas sin darte apenas cuenta.

Con todo esto, seguiré con la saga porque quiero saber cómo sigue la historia, y aunque sí que es cierto que Pétalos al viento ha perdido mucho del encanto de Flores en el ático sigo teniendo curiosidad por saber qué pasará en la vida de estos hermanos y sobre todo porque son unos libros muy entretenidos y amenos de leer.


Saga Dollanganger:
2. Pétalos al viento
3. Si hubiera espinas
4. Semillas del ayer
5. Jardín sombrío

miércoles, 2 de enero de 2019

viernes, 23 de noviembre de 2018

La profecía del cuervo, Maggie Stiefvater

Autor: Maggie Stiefvater
Título original: The Raven Cycle. The Raven Boys
Editorial: SM
Páginas: 424
ISBN: 9788467563368
Cada víspera de San Marcos, Blue acompaña a su madre al cementerio. Esa noche, el espíritu de las personas que morirán durante los siguientes 12 meses aparecerán camino de sus respectivas tumbas. Blue nunca ha visto a ninguno de los aparecidos hasta esa noche, en la que se le acerca un muchacho, Dick Gansey, que le habla directamente. Poco después descubrirá que es un rico estudiante de Aglionby, una escuela privada de cuyos alumnos, conocidos como los Raven Boys por el emblema escolar, Blue siempre ha procurado mantenerse alejada. Sin embargo, cuando le conoce en persona no puede evitar sentirse atraída por él y por la búsqueda de evidencias de magia en la que él y tres de sus amigos, Adam, Ronan y Noah, se han embarcado. Además, Blue no puede olvidar el hecho de que el joven Glansey estará muerto al año siguiente, ni tampoco su propia profecía personal.
La profecía del cuervo es la primera parte de la saga The Raven Boys, una historia ambientada en una pequeña ciudad de Estados Unidos en la que vive Blue, una chica cuya familia es bastante particular. Vive con su madre y otras familiares que comparten entre ellas una característica poco común: todas ellas son mediums, tienen capacidades esotéricas y utilizan su magia para ayudar a las personas que se acercan hasta la casa para pedir sus servicios. Por el momento, las capacidades de Blue se reducen a actuar como canal para potenciar estos poderes.

Blue es un personaje muy al estilo de Maggie Stiefvater, excéntrico y que actúa a su aire, parece no tener amigos pero eso no le preocupa. Por eso su personalidad choca tanto con la de los chicos de Aglionby, una academia privada para chicos a la que Blue tiene bastante manía por ser tan pija. Sin embargo, la vida de Gansey, Adam, Ronan y Noah se cruzará por casualidad con la de Blue y juntos van a unir sus conocimientos para dar con la Línea Ley.

Sin duda este es un libro lleno de mitología y leyendas, como la mayoría de los libros de Stiefvater. Si algo no se le puede negar es su gran capacidad para entrelazar estos elementos con tramas juveniles de manera original y que resulte atractiva sobre todo para un público joven. Pero algo me ha fallado esta vez, y la verdad es que iba con muchas expectativas puestas en esta saga porque todo lo que he leído de la autora me ha gustado y casi todas las reseñas con las que me he topado sobre la saga le daban valoraciones muy buenas.

La caracterización de personajes es un punto a destacar de la historia, ya que los chicos tienen personalidades diversas y sobre todo están tejidos con tramas familiares que les dan una profundidad muy realista. Sin embargo veo que portan clichés que no me llaman para nada la atención y que hicieron que desconectase de ellos en muchas ocasiones. Además, Blue no ha sido un personaje que me haya caído extremadamente bien y muchas veces no llegaba a entender sus intenciones con los chicos o sus pensamientos. Pese a ello, creo que esta variedad de personalidades enriquece sin duda la trama y espero que sus partes más positivas se refuercen en las continuaciones.

En cuanto a la trama, me ha pasado algo similar, no he conseguido engancharme a la historia, creo que no queda demasiado bien explicado cuál es el objetivo de estos chicos por encontrar la Línea Ley y menos de la mano de chicos de unos diecisiete años. Es una trama misteriosa, enigmática y que encierra conexiones con algo mucho más grande que solo se ha dejado entrever en esta primera entrega. La narración tiene un planteamiento bastante clásico y se va entretejiendo de manera que al final hay un clímax que personalmente me ha parecido mal construido y predecible en cuanto a los personajes involucrados.

Es por eso que todavía no tengo muy claro si continuaré con la saga. Si lo hago no será en el futuro inmediato porque me ha dejado algo fría esta primera parte, aunque debo reconocer que me ha picado la curiosidad por saber sobre todo cómo se desarrollan los personajes y hacia donde avanzan. 




Saga The Raven Boys:
1. La profecía del cuervo
2. Los saqueadores de sueños
3. El tercer durmiente
4. El rey cuervo

domingo, 30 de septiembre de 2018

Siempre hemos vivido en el castillo, Shirley Jackson

Autor: Shirley Jackson
Título original: We have always lived in the castle
Editorial: Minuscula
Páginas: 204
ISBN: 9788499080017
Merricat lleva una vida solitaria en una gran casa apartada del pueblo. Allí pasa las horas recluida con su bella hermana mayor y su anciano tío Julián. En el hogar de los Blackwood los días discurrían apacibles si no fuera porque los otros miembros de la familia murieron envenenados allí mismo, en el comedor, seis años atrás.
Merricat es una joven de dieciocho años que vive con su hermana Constante y su tío Julian en una gran casa apartada del resto del pueblo. Su familia, los Blackwood, nunca han sido gente muy querida por los demás vecinos, pero desde que casi todos ellos murieron envenenados, la hostilidad hacia ellos ha aumentado. Ahora la única persona de la familia que se deja ver por el pueblo es Merricat cuando se acerca hasta la tienda y a la biblioteca, mientras que en la casa la vida sigue con una rutina desquiciante.

El relato que nos presenta la autora es de un terror psicológico más que explícito. El libro comienza con Merricat presentándose en primera persona como si de un diario se tratase, y aunque al principio puede parecer que su historia será inocente, pronto nos damos cuenta, mientras deambula por el pueblo, de que esta chica tiene pensamientos verdaderamente oscuros relacionados con la muerte y el odio hacia los vecinos.

La construcción de los personajes se hace de manera muy concisa, desde el primer momento somos capaces de encasillar a Merricat como una niña (pese a que ya tenga dieciocho años) peculiar que prefiere refugiarse en sus rituales y pensamientos para moverse por la realidad que le rodea; a Constance como una chica preocupada por su hermana que disfruta sobre todo con las tareas culinarias; y al tío Julian como un enfermo que desvaría constantemente. Si hay algo que no me ha llegado a gustar es la actitud de Constance, realmente no comprendía cómo era capaz de permitirle a Merricat ciertos comentarios y comportamientos, lo que hizo que no llegara a simpatizar con ella en ningún momento pese a ser la persona más cuerda de toda la casa.

Lo que más me ha gustado de la novela es que la autora sabe crear una ambientación tétrica de aspecto gótico muy envolvente, es capaz de introducirte dentro de esta familia desestructurada y hacerte partícipe de su rutina, sentirte amenazado por el contacto exterior al igual que las hermanas. Pese a ello no he conseguido engancharme a la historia ni empatizar con los personajes, y eso ha hecho difícil que la historia me atrapase.