sábado, 27 de abril de 2013

[Librología aplicada] Editoriales, una relación de amor-odio

Hace un tiempo se armó un poco de trifulca por un concurso organizado por SM, que más bien parecía una versión virtual de Los Juegos del Hambre, en la que los concursantes luchaban entre sí por hacerse con el ejemplar de una novedad de la editorial. Desconozco hasta qué punto estos métodos fomentan la participación de manera amistosa, pero esto hizo que me replantease un tema al que llevo dando vueltas desde hace mucho tiempo.

                                                                               Editoriales, una relación de amor-odio                                                                

Partamos del punto de que yo no colaboro con editoriales. Llevo casi tres años por la blogosfera y ni me han propuesto hacerlo ni yo me he puesto en contacto con ellas para que colaboren conmigo. Los motivos, más abajo. Por ahora voy a limitarme a hablar de lo que veo por otros blogs, que no por ello tiene menos valor, creo que yo, que ya llevo un tiempo en esto de los blogs literarios y tonta no me considero.

En fin, empiezo por hacer una lista de las que me gustan a mí para organizar los puntos a favor y en contra de colaborar con editoriales.


Ventajas:

1) ¡Libros gratis!: Síiii, venga, no hay por qué negarlo. Somos lectores voraces y sufrimos porque no tenemos dinero para comprar todos los libros que nos gustaría. Tanto editorial como bloguero se benefician del trato: un libro a cambio de que la persona haga una reseña sobre él. 

2) Privilegiados: La editorial quiere promocionar su libro y aumentar sus ventas, y para ello necesita que antes de que el libro esté en las estanterías de las librerías, ya se haya hablado de él (preferiblemente bien, pero eso ya va luego...). Así que, con un poco de suerte y si Correos no falla en su misión y termina por llevar tu libro al pueblo de al lado, puedes leer las novedades antes que nadie, incluso a veces con meses de adelanto, gracias a las famosas galeradas.


3) Oh, los concursos: A veces, las editoriales son majas y te envían no solo uno, sino varios ejemplares a tu casa para que los sortees entre tus seguidores. Esto ayuda tanto a la difusión del libro como al auge de tu blog, ya que los seguidores, como si de setas se tratasen, aparecen a montones cuando se cuece un jugoso concurso por la red.

Inconvenientes:

1) Obedece o cortamos el grifo: Pues sí, a veces las condiciones son claras, y si no haces una reseña poniendo por las nubes al libro de turno, adiós libros gratis. Parece que las editoriales no acaban de entender que una reseña negativa no significa obligatoriamente que sea destructiva. La mayoría de los blogueros salientamos tanto los puntos fuertes como los más flojos de las novelas. Además, que al bloguero no le haya gustado el libro no significa que una persona no lo vaya a leer. Si los fallos están justificados, siempre desde una perspectiva subjetiva, ¿cuál es el problema? No tratamos de poner una novela a caldo, simplemente decimos lo que nos ha parecido con el mayor de los respetos y sin ofender nunca al trabajo del escritor.

2) Envíos a ciegas: Pasa que las editoriales empiezan a colaborar con blogueros que luego se olvidan olímpicamente de reseñar los libros. Eso es tener mucha cara. Se comprende que una persona no pueda leer todos los libros que las editoriales envían porque no vive por y para reseñar. Si no puedes reseñar los libros que te envían, no te comprometas.

3) Lucro: Estaréis tan hartos como yo de ver por la red libros que han sido envíos gratuitos puestos a la venta, por bastante dinero. Una cosa es que se intercambien, y otra muy distinta que se saque tajada de ejemplares que se reciben gratis. ¿Control por parte de las editoriales? Ninguno.

4) Acumulación de libros, agobio, hiperventilación: Vale, estoy exagerando, pero sí, a veces os veo en los IMMs diciendo una y otra vez ''lo leeré en cuanto termine la montaña de libros que tengo acumulada''. No se puede colaborar con todas las editoriales habidas y por haber, a no ser que no tengas otra cosa que hacer y no duermas. Se me encoje el corazón al pensar en esos ejemplares que terminarán en las estanterías guardando polvo y que nadie leerá.

Colaborar con editoriales es algo serio. Tomárselo a la torera solo por recibir libros gratis desprestigia a vuestro blog y a vuestro cariño hacia la lectura. Porque todos sabemos que al fin y al cabo el sector literario no es más que una industria como otra cualquiera, y que hoy en día nosotros, los blogueros, somos una herramienta importante para ellas. Si de verdad respetáis el oficio de escritor, editor y el hábito de lectura, tenéis que saber parar de colaborar cuando veis que no podéis haceros cargo de la tarea que compartís con las editoriales. Esto no es una crítica directa a nadie en especial, que nadie se ofenda. Es solo un consejo, como lectora y como bloguera, que creo que todos los que nos movemos por este mundo deberíamos tener en cuenta.

Ahora, paso a relataros mi descontento general con las editoriales.


La triste pero verdadera historia que explica por qué no colaboro con editoriales

Corría el 9 de julio del año pasado cuando mi blog cumplía dos años. Es poco habitual que haga concursos o sorteos, pero el aniversario del blog siempre es una fecha que considero importante, así que decidí hacer un concurso. Como no suelo tener un can, y menos para hacer este tipo de cosas, pedí ayuda a las editoriales. Y no digáis ''Ah, claro, para eso sí que te interesan'', porque no era esa la intención. Además, sabía que la mayoría iba a pasar olímpicamente de mi cordial y amistoso e-mail. Y así fue. Solo dos editoriales me respondieron, Planeta y La Galera, y no me importa decir el nombre porque podéis ir a la entrada del concurso y mirar qué ejemplares sorteé.

Con Planeta había participado en un promoción, y no penséis ahora ''Ah, mira qué hipócrita, que va de que no colabora con editoriales y luego...'', porque fue en una ocasión puntual en que se estrenaba una película basada en un libro que tenía reseñado en el blog, a cambio de lo cual me harían llegar un ejemplar de una novela a la que tenía ganas de hincar el diente y que posteriormente reseñé. Por cierto, más adelante se ofreció a enviarme más libros pero dije que no, que solo había participado en aquella promoción para el libro que quería, nada más. Prosigamos. La Galera, con la que no tenía ningún tipo de relación, me respondió que estaría encantada de ofrecerme dos ejemplares para sortear. De hecho, su correo mostraba entusiasmo y desde el primer momento me alegré mucho por el buen trato que estaba recibiendo, teniendo en cuenta que Planeta, con la que sí había colaborado, se había mostrado más seca. Bien, el caso es que especifiqué en el e-mail que aquello no lo hacía por capricho, sino porque no podía permitirme un concurso más o menos decente porque no disponía del dinero para hacerlo. La Galera me dijo que no me preocupase, que en cuanto tuviera la dirección de los ganadores se las enviase y ellos mismos se los harían llegar. Hasta aquí todo perfecto.

Pues bien, con toda la ilusión del mundo y encantada por los tres ejemplares que había podido conseguir para sortear en el blog, hice el concurso. El problema llegó cuando, una vez los ganadores me enviaron sus direciones, las dos editoriales no me respondieron. Esperé unos días. Un par de semanas. Nada. Habían pasado de mí por completo. ¿Qué podía hacer? Los ganadores habían participado y se merecían sus premios. Pero imaginad, los libros rondaban los 17 euros. Tres libros. Más gastos de envío. Unos 65 euros que habría de desembolsar y que no tenía (¡por eso me había puesto en contacto con las editoriales!). Aún por encima, a esto se le sumó la repentina desaparición de una página de venta de libros en la que tenía acumulado dinero y que también entraba en el concurso, por lo tanto, también tuve que poner dinero para ese otro libro. Esto es ajeno al tema de las editoriales, pero lo cuento para que os pongáis en mi situación y penséis en que tenía que sacar 80 euros, más o menos, de la nada para que los ganadores se llevasen su premio.

Total, que con toda la vergüenza del mundo le escribí un correo a cada uno (una, eran todas chicas) contándoles lo que me había pasado, pero que no se preocupasen porque iban a tener los libros, solo que tendrían que esperar un poco porque no podía enviárselos en el momento. La verdad, agradezco mucho que no se enfadasen conmigo ni pensasen que les estaba tomando el pelo, porque problemas con concursos y administradores que no envían sus premios ha habido a patadas (a mí personalmente me ha pasado). El último libro lo envié en febrero de este año, más o menos cinco meses después del resultado del concurso.

¿Qué parte de ''no puedo permitirme comprar y enviar libros'' no entendieron las editoriales? ¿Por qué se ofrecieron a colaborar si luego se iban a desentender? Me tomo el blog en serio, y por lo tanto no iba a pasar del concurso como si nada, pero esos 65 euros que me gasté no iban a destinarse a libros para otros porque no podía hacerlo. Tuve que ahorrarlos como pude, y os juro que me costó; no es una cifra baja. No esperaba esto de las editoriales. Para nada. Colaboran con blogueros a diario, ¿por qué pasaron olímpicamente de mí? ¿Por qué se comprometieron? La Galera hasta me recordó que le pasase las direcciones de los ganadores porque supongo que estará acostumbrada a este tipo de cosas. A día de hoy, sigo sin entenderlo.

Con lo que me ha pasado estoy más que escarmentada. La culpa ha sido de las editoriales pero también mía por confiarme. Pero os aseguro que esto no me pasará por segunda vez, oh, no. Si antes no me interesaba colaborar con editoriales, ahora menos que nunca. Mucho tendrían que cambiar las cosas como para que yo aceptase hacerlo. No voy a jurar que nunca pasará porque puede que llegue una editorial con la que sí pueda hacer un trato beneficioso para las dos, pero a sabiendas de que sería libre de opinar lo que quisiera sobre los libros siempre y cuando yo me comprometiera a leerlos. Tendría que haber leído suficientes libros de esa editorial como para saber que probablemente me gustasen y no me sintiera obligada a leerlos, y sobretodo que se comprometiese con la misma seriedad que yo lo haría. 

Quiero que quede claro que esta entrada no va en contra de ninguna editorial. Hay blogueros que viven en paz y armonía colaborando con ellas, y por mí genial. Desconozco los motivos por los cuales Planeta y La Galera hicieron lo que hicieron, y eso no quita que no vaya a leer sus libros (si me interesa alguno no voy a ser tan idiota como para privarme de leerlo solo por lo que pasó), pero lo siento, no son editoriales que recomendaría para colaborar, por el gesto tan feo que tuvieron conmigo. Yo solo espero que aquellos que colaboráis con editoriales lo hagáis de manera honesta, y a los que quieren hacerlo, que sepan que no se trata solo de recibir, sino también de dar.

¡Hasta la próxima!

7 idea(s) :

Aya dijo...

En este plan, como para fiarse de las editoriales para colaborar lo que toque...Qué miedo ^^u No es algo que se me hubiera pasado nunca por la cabeza, pero vamos, ahora todavía menos, vista la experiencia. Lo debiste pasar de perros.

Hermy dijo...

@Aya: Pues... sí, bastante, me defraudaron muchísimo :(

Nina dijo...

Buf que feo :/ yo es que hace como 2 años intente colaborar en mi pais, pero me ingnoraron asi que yo me quede muy pancha y nunca mas :)

Que lastima linda, pero cada vez son mas desatentas, porque a mi me llegan correos de una editorial X y yo ni de España soy xDDDDDDDDD

Besote

Mari dijo...

Los de los administradores de blogs que exprimen la naranja sin beberse el zumo ya me lo conocía, espero que con la edad maduren. Por lo de La Galera que raro es un comportamiento atípico en ellos suelen ser súper majos y amables en cuanto a Planeta xDD esos ya van a su rollo te dicen que te envían el ejemplar y te lo mandan cinco meses después y tú te quedas en tu casa al final con dos libros idénticos.

Geli Sanz dijo...

Casi nunca escribo comentarios porque no tengo mucho tiempo para ello, pero me gusta leer bastantes entradas y más si son tan interesantes como ésta.

Estoy totalmente de acuerdo contigo en todos los aspectos y respeto tanto la opinión de la gente que vive en paz y armonía con las editoriales como los que no y por supuesto tu caso.
Yo llevo 3 años también en la blogosfera, tengo un blog propio y colaboro en otro con dos chicas más. En el que colaboro si que hay editoriales con las que tenemos trato, pero eso ya es la "jefa", a mi en cambio si me toca reseñar un libro lo hago del que me he gastado el dinero yo misma. Y en mi blog he pensado en colaborar con editoriales si, pero es lo que pasa, no tengo tiempo y cuando lo tengo prefiero invertirlo en otras cosas. Aunque lea libros que ya llevan unos meses o un par de años en el mercado....pero antes que dejar en la estacada un trato que has hecho con otra persona u editorial, mejor poco que mucho.

Una muy buena entrada y te felicito porque me gusta tu punto de vista. Justificas todo y muy bien!! ^^

Un besito y gracias por la entrada de verdad :)

Geli*

Sasy dijo...

Voy a ser muy sincera. Hace tres, cuatro meses que corté el grifo, dije hasta aquí, no voy a pedir más libros de editoriales a no ser casos super puntuales. Y he de reconocer que el año pasado me pasé pidiendo libros que a día de hoy no he leído. Ahora mismo estoy terminando todos los que me quedan de editoriales para luego darme un respiro con el blog y ver a dónde me lleva esto, porque me parece muy injusto por mi parte, y una conducta infantil y ridícula: y jolines, que me da vergüenza.

Hala, ya he sido sincera. En lo que llevamos de año he recibido (creo) dos libros de editorial, ambos ya están leídos. Y en serio, no sabes las ganas que tengo de terminarlos todos.

En cuanto a tu experiencia, me parece lamentable que tuvieras que hacer eso, soy yo y acoso, ACOSO a las editoriales para que manden los libros, que al fin y al cabo se han comprometido. La verdad es que me da mucha rabia.

¡Un beso!

Hermy dijo...

@Sasy: Jo, bueno, no creo que lo que hicieses fuese de conducta infantil, te diste cuenta de que no podías leerlos y has parado, pero hay gente que sigue acumulando y acumulando y acumulando...
En fin, que me alegro de que hayas comentado contando tu caso :)

Un besito