sábado, 6 de julio de 2013

Morning Glories (Vol. 1) - Por un futuro mejor, Nick Spencer y Joe Eisma [Cómic]

-Autor: Nick Spencer

-DibujoJoe Eisma

-Editorial: Panini

-Páginas: 192

-ISBN: 9788498859270
La academia Morning Glory es una de escuelas preparatorias de mayor prestigio en todo el país... Pero algo siniestro se esconde detrás de sus muros. Después de que seis estudiantes con inmenso talento, pero extraordinariamente problemáticos, se vean atrapados y luchando por sus vidas, los secretos de la academia comenzarán a salir a la luz.
Al instituto Morning Glory llegan seis nuevos alumnos dispuestos a formarse con el novedoso plan de estudios de la academia, que requiere romper lazos con todo su pasado y dedicarse única y exclusivamente a su preparación. Casey, Hunter, Ike, Zoe, Jun y Jade son los nuevos estudiantes elegidos para entrar en Morning Glory. Las cosas empiezan a torcerse nada más pisar los terrenos del instituto: la academia está envuelta en un extraño fenómeno sobrenatural estrechamente relacionado con la violenta política de los profesores.

      Opinión Personal      

Morning Glories es un cómic que atrapa porque está plagado de misterio, trampas en la trama, suspense y drama, pero no está bien ejecutado. A esta premisa tan original le ha faltado asentar bien sus bases y tomarse un suspiro que otro para continuar avanzando. Pero vayamos por partes.

El cómic empieza con garra, presentando a unos personajes que, si bien pecan de ser un tanto prototípicos, desvelan interesantes aspectos que los hacen distintos, ya sea por el ambiente en el que están inmersos o porque esconden algo que no proyectan a primera vista. Entre los seis nuevos estudiantes destacan Casey, que pasa a ser el hilo conductor de este primer tomo, una chica con las ideas claras y dispuesta a escapar del horror que envuelve a la academia con sensatez e inteligencia. Hunter, pese a no destacar por su lucidez, representa los valores de la honestidad y el compañerismo, al igual que Jade, la chica ''emo'' que prefiere refugiarse en sus cuadernos a afrontar la realidad. Ike es el típico niño pijo y consentido que en vez de sacar partido a sus facultades prefiere pavonearse con las chicas, en especial ante Zoe, algo aprovechada y sabedora de sus encantos femeninos, pero para nada tonta. El sexto alumno es Jun, un estudiante japonés bastante reservado e introspectivo. Por otro lado tenemos al profesorado, entre ellos la señorita Daramount y el señor Gribbs, terriblemente severos.

Lo bueno de estos nuevos estudiantes es que, aparte de una pequeña introducción a sus vidas que podemos ver antes de que se marchen a la academia, no sabemos absolutamente nada de sus vidas, ni de su pasado antes de entrar en Morning Glory, una ventaja para Nick Spencer a la hora de desarrollar su historia. Cualquier personaje podría saltar con un dato aleatorio, que no nos sorprendería porque en realidad no tenemos ni idea de quiénes son ni que hacen ahí. ¿Por qué ellos y no otros han sido los seleccionados para entrar en el instituto más prestigioso de los Estados Unidos? Esta pregunta se plantea desde el momento en que sabemos que algo raro sucede tras los muros de la academia y presenciamos pequeños momentos entre los profesores que nos van dando pistas de que esos seis alumnos están ahí para algo más que para estudiar.

Y ahora viene lo malo, y es que Nick Spencer no ha conseguido dosificar la información. El cómic empieza lento (pero no pausado), con una buena presentación de personajes y después, dando un salto vertiginoso, inmiscuye a sus protagonistas en el núcleo de la trama olvidándose por completo de detalles tan importantes como: ¿los nuevos alumnos no se relacionan con los demás?; ¿qué hacen cuando no están salvando su trasero de las garras de la señorita Darmount?; si tan problemáticos son, ¿por qué dejan que campen a sus anchas por toda la academia? Son detalles ínfimos, pero que ayudan a crear un contexto menos volátil y a convertir la historia en algo más creíble, siempre dentro de los parámetros de lo fantástico y paranormal, claro está.


Comprendo que gran parte de la efectividad de Morning Glories radica en el hecho de que no entendamos qué está sucediendo, y por lo tanto nos enganchemos a la lectura para saber qué va a ocurrir, pero hay acciones, momentos, que no se explican, y no sabes por qué este personaje ha hecho o esto otro, y qué pasó con aquello que no quedó bien resuelto. Me parece un fallo garrafal que deje al lector de esta manera tratándose de una historia en la que se supone que todas las piezas tienen que encajar a la perfección para que todo cobre sentido, y no me refiero a grandes incógnitas que obviamente no se van a desvelar en un primer tomo, sino en detalles que, en el desenvolvimiento de la trama, molestan porque no se resuelven como deberían.

Con el dibujo tengo un conflicto interno. Me gusta por qué está bien tratado, saca mucho partido al juego de luces y sombras y Joe Eisma dibuja unos ángulos, puntos de vista y perspectivas muy interesantes y efectistas, pero a veces las expresiones de los personajes son feísimas y sus cuerpos parecen amorfos en varias ocasiones.

Sintiéndolo mucho y con todo mi pesar, Morning Glories se va a llevar una nota tirando a baja. Tenía ganas de que este cómic me gustara desde el primer momento, y reconozco que la trama es muy buena, pero me he quedado con la sensación de que las cosas estaban contadas a medias y atropelladamente. Eso sí, voy a continuar con el cómic, a ver si mejora y salva esos problemillas que tanto me han disgustado.

Veredicto:

Pese a tener una trama con muchísimo potencial, a Morning Glories le falta tomarse un respiro para que la historia avance con más tino y menos prisas.

Nota:
Volúmenes:
1. Morning Glories (Vol.1) - Por un futuro mejor
2. Morning Glories (Vol. 2) - Todos serán libres
3. Morning Glories (Vol. 3) - Instituto prisión

2 idea(s) :

Nina dijo...

Ya me sonaba por la reseña de leara, porque se ve bastante bien!

Mari dijo...

Wuaa yo lo cierto es que lo quiero leer. No sabia de su existencia hasta que leí la reseña de Leara pero desde ese momento me morí de ganas espero que en el salón del manga lo encuentre aunque sea un cómic.