viernes, 8 de abril de 2016

La tempestad, William Shakespeare

Autor: William Shakespeare
Título original: The Tempest
Editorial: Cátedra
Páginas: 512
ISBN: 9788437612973
«La tempestad» está considerada como la invención más sincera y original de Shakespeare. Es también la «summa» de su cultura acumulada a través de los años, y sobre todo de su experiencia teatral. Es ante todo un experimento en el ámbito del espectáculo: explota, deliberadamente, como ninguna otra obra precedente, los recursos y trucos de escena y hace del elemento musical y de todos los efectos sonoros una estructura que recorre la obra.La figura de Próspero se contempla esencialmente en «La tempestad» en su contexto natural que no es sino teatral. Su magia, su arte, son una reflexión sobre el arte del dramaturgo. Metateatro y psicodrama jugando sobre una serie de sugerencias que inducen a los personajes a autorrevelarse y a la vez a reconocerse como parte de una inteligencia más amplia que los incluye, como parte del diseño con el que el mago-dramaturgo se explica a sí mismo.

Con esta obra me he vuelto a reconciliar (sólo un poquito) con Shakespeare. Estudiar sus obras me resulta mucho más interesante que leerlas, y con esta me ha pasado algo por el estilo. Quizás lo que más me ha gustado de esta obra es la ambientación, esa isla llena de seres mágicos y perdida del resto del mundo donde viven Prospero y su hija Miranda. El contexto exótico le brinda a la obra un aire menos solemne, y por ello me ha resultado más cercana.

Además, el tema subyacente de la colonización me resulta muy atrayente, no solo porque Shakespeare escribe un discurso político que ha dado lugar a decenas de interpretaciones diferentes, sino porque resulta un reflejo esclarecedor de cómo se veía el tema de la colonización en el mundo anglosajón. Se trata de una obra con una ideología desde mi punto de vista bastante obvia (la colonización era vista como algo positivo y los indígenas debían ser educados por los extranjeros), que sin embargo no deja de cuestionarse ciertos aspectos negativos de esta actuación.

La psicología de los personajes me ha resultado más simple que las de otras obras de Shakespeare que he leído, y por lo tanto la he leído con el ánimo de entretenerme que el de analizar profusamente los actos de cada uno. Algunos más que otros, como Caliban y Miranda, me resultan más interesantes que, por ejemplo, el conjunto de nobles naufragados; en este sentido creo que hay un coro demasiado amplio de personajes para una historia que no necesita de tantos.

En conjunto, La tempestad es una obra muy ágil que no por ello cae en la superficialidad, pero que me ha parecido más cercana y entretenida que otras de Shakespeare que no me han aportado demasiado. Esta vez he conseguido sacar jugo de la historia y he leído entre líneas cómo se defendía la colonización en la época, lo cual ha despertado mucho mi curiosidad. Por lo tanto, esta obra de Shakespeare sí la recomiendo, más allá de como lectura obligatoria por ser un clásico.


2 idea(s) :

Buho Evanescente dijo...

hola! he leido alguna vez hace años. lo comparto como tu y por clasico. buena reseña. te felicito.

Esther Aytse dijo...

Hola!

Solo he leído Romeo y Julieta, pero tengo intención de leer más obras suyas!
Me quedo por aquí que acabo de descubrir el blog!
Besos!