Autor: Suzanne Collins
Título original: Catching Fire
Editorial: Molino
Páginas: 416
Intentaré ser un poco más concisa y no explayarme mucho en la reseña, ya que éste libro lo ha leído mucha gente (y la fiebre en estos momentos es de Sinsajo, y no de En llamas). Mi mockingjay aún no ha despegado... no todavía. Poca gente queda que no lo haya leído, pero por si acaso, avisados estáis: CONTIENE SPOILERS
Sinopsis:
Contra todo prónostico, Katniss ha ganado Los Juegos del Hambre. Es un milagro que ella y su compañero del Distrito 12, Peeta Mellark, sigan vivos. Katniss debería sentirse aliviada, incluso contenta, ya que, al fin y al cabo, ha regresado con su familia y su amigo de toda la vida, Gale. Sin embargo, nada es como a ella le gustaría. Gale guarda las distancias y Peeta le ha dado la espalda por completo. Además se rumorea que existe una rebelión contra el Capitolio... |
Las pesadillas siguen poblando su mente. No la dejan dormir, ni comer, ni hacer vida normal. Pero lo peor ya ha pasado. Katniss sigue viva. Y Peeta también. Entonces, ¿qué más se puede pedir? Grita, Katniss, los sublevados no te escuchan: rebelión.
Y con letras grandes, rojas (de sangre). El Capitolio sigue dirigiendo su poder de la peor manera posible: Los Juegos del Hambre. Éste año no será menos, aún mejor, es el Vasallaje de los Veinticinco. ¿Que qué es eso? Pues unos Juegos del Hambre el doble de esplendorosos, sangrientos, dolorosos y crueles. Porque se hace cada veinticinco años y porque al Capitolio le da la gana.
Katniss y Peeta son los mentores de éste año, los que conseguirán patrocinadores para los tributos que tengan que luchar en la arena. Y por ser los ganadores del anterior año, ahora les toca viajar por todo Panem. Giras y más giras en las que tendrán que mostrar al público lo mucho que se siguen queriendo (ironía, por favor). Por parte de Katniss, esa es la postura que va a mantener.
La visita del presidente Snow a su nueva y lujosa casa deja las cosas claras: ''Katniss, cariño, gánate al público con algo más que besitos, caricias y carantoñas. Cásate, querida.'' Eso es básicamente lo que le pide. Auch...
¡Pero mi Katniss no se puede casar! ¡Ella no quiere a Peeta! Verás como termina marchándose con Gale, verás, verás... ¡Dios mío, Katniss! ¡No te enfades con Gale, no no NO! Horror. Tu mejor amigo quiere hacer una rebelión y tú pretendes huir. ¿Qué harás ahora?
Decide esperar para ver cómo van las cosas, necesita aclarar sus sentimientos pensamientos. Y de tanto esperar, ocurre lo peor. El Capitolio se saca de la manga que éste año el Vasallaje de los Veinticinco lo tienen que protagonizar tributos que hayan ganado otros Juegos del Hambre. Haced cuentas, y hacedlas bien, porque en ese caso, Katniss entra. Doble horror.
¿Qué sucederá? Quizás no pueda luchar contra tributos mayores y más expertos que ella. Quizás tenga que sacrificar su vida para que Peeta vuelva vivo a casa (se lo debe). ¿Y Prim? ¿Y su madre? ¿Lo hará tan bien Haymitch como la vez pasada? ¿Y que pasa con Gale?
¿Ya no habrá rebelión?
Hiperventilando. Así he estado mientras leía cada página de 'En llamas'. Supongo que como todos, porque cuando muchos de nosotros pensábamos que ninguna secuela podría superar a su antecesor, va, y bueno, no lo hace, pero se queda a la misma altura.
Tengo que aceptar que el principio fue algo más lento (que no aburrido, eh), pero a medida que se acerca el Vasallaje de los Veinticinco, sube la tensión. Y no digamos cuando el presidente Snow da la patada de las patadas de todo el mundo mundial. Que-Katniss-vuelva-a-la-arena. ''No es cierto. Es imposible. Seguro que ahora se rebelan. Es ahora, sí, sí.'' Ja. Que te lo has creído.
Porque Collins vuelve a la carga. Empezando por la arena, está tan endiabladamente bien pensada, que hasta yo misma me he tenido que hacer un mapita, porque me perdía. Y los tributos otro tanto; Distritos y nombres raros por todos lados. Ay ay. Aquí entra en juego Finnick, lo único que no me convenció del todo. ¿Es que a Collins no le llegaba con la testosterona que había ya? (La escena de la red dorada, me mató. Ekisdé, ekisdé, ekisdé.)
Su escritura sigue siendo tan directa y desgarradora como en el anterior. Perfecta.
El libro no supera a Los Juegos del Hambre, pero pocas veces se ve una secuela tan buena, creo yo. Sigue habiendo sorpresas y no pierde ritmo en ningún momento. Quiero más, pero no puedo, tengo que esperar a mi Sinsajo. Todos lo disfrutáis, mientras yo lo ansío. ¿Por qué? La manía de tener que comprarlos todos de la misma editorial, en este caso, lo quiero de Círculo de Lectores. Sacádlo pronto, o arderá todo Panem antes de que Katniss tenga consciencia de que el Distrito 12, ya no existe.
Veredicto:
Más Katniss. Más Juegos del Hambre. Más acción. Y mucho, mucho más de Collins.
Nota:
Páginas: